Muchas gracias Isabel, la verdad es que esta vez lo estoy viviendo distinto. Será porque los otros son mayores y tengo un poquito más de margen ☺️. Voy a seguir a ver qué descubro ☺️. Un abrazo grande
A que es preciosa la cita?? La he compartido con los invitados del bautizo, me parece un vínculo precioso el que hay entre ellas. Y me gustaría compartir uno igual con María ☺️. Abrazo grande
Pilar!!!! Ay… lo que no controlo me pone bastante nerviosa y estas cartas la verdad que me mantienen un poco en tensión pero a la vez con ganas de contar cosas distintas. Esta etapa con María está siendo un verdadero regalo. Intento disfrutarlo al máximo antes de que se gaste ☺️☺️☺️. Un abrazo grande
Maga! Muchas gracias mujer. Bueno es la primera carta, me siento un poco rara y con muchas dudas, pero quiero darle una oportunidad a esa parte de mi. 🥴☺️ Gracias por tus palabras.
Javier!! Es la “primera” carta que comparto fuera de un momento especial. Hace unas semanas avisamos Bruja y yo de que esto sería algo más rutinario. Así que bueno… lanzándome un poco a la piscina ☺️. Gracias por escribirme.
Qué bonito, Elisa. Me ha gustado especialmente esa idea de que la propia naturaleza te haya obligado a bajar el ritmo y te haya dicho: «Para y mira». A veces pensamos que mirar es algo pasivo, cuando en realidad exige tiempo, atención y una cierta disposición a salir de uno mismo.
Quizá los niños nos recuerdan precisamente eso: que el mundo no está agotado, que todavía puede sorprendernos si dejamos de atravesarlo deprisa. Después crecemos, llenamos la mirada de prisa, expectativas, preocupaciones y pantallas, y acabamos viendo mucho sin detenernos realmente en casi nada.
También me ha hecho pensar en algo que cada vez me parece más valioso: mirar a otro es una forma de reconocerlo. Hay miradas que sostienen, que preguntan sin palabras, que dicen «te veo» cuando uno más lo necesita. Tal vez por eso duele tanto esa indiferencia cotidiana que describes.
Ojalá María conserve durante mucho tiempo esa curiosidad y, de paso, consiga que quienes la rodeáis recuperéis un poco de la vuestra. A veces los niños no vienen solo a aprender a mirar el mundo; también vienen a enseñarnos a mirarlo otra vez.
Qué bonito, Elisa. Disfruta este momento tan especial. María está descubriendo el mundo. Y tú también.
Un abrazo.
Muchas gracias Isabel, la verdad es que esta vez lo estoy viviendo distinto. Será porque los otros son mayores y tengo un poquito más de margen ☺️. Voy a seguir a ver qué descubro ☺️. Un abrazo grande
Todo un mundo cabe en una mirada.
Ojalá la que tú le enseñes a María (y ella a ti) sea como la cita de Pearl S. Buck.
A que es preciosa la cita?? La he compartido con los invitados del bautizo, me parece un vínculo precioso el que hay entre ellas. Y me gustaría compartir uno igual con María ☺️. Abrazo grande
Preciosa reflexión y precioso texto. Me has hecho pensar y recordar esas primeras veces con mis niños. Qué experiencia tan bonita con tu hija. Abrazo
Pilar!!!! Ay… lo que no controlo me pone bastante nerviosa y estas cartas la verdad que me mantienen un poco en tensión pero a la vez con ganas de contar cosas distintas. Esta etapa con María está siendo un verdadero regalo. Intento disfrutarlo al máximo antes de que se gaste ☺️☺️☺️. Un abrazo grande
Gracias infinitas mi querida amiga de las palabras y el sentir. Gracias por compartir tu amor y tu vida 💛. Me encantó lo que leí.
Maga! Muchas gracias mujer. Bueno es la primera carta, me siento un poco rara y con muchas dudas, pero quiero darle una oportunidad a esa parte de mi. 🥴☺️ Gracias por tus palabras.
Creo que cada vez nos da más miedo mirarnos, por lo que vayamos a encontrar.
Llevas razón Alba. A veces tenemos miedo de que nos asuste lo que vayamos a encontrar, pero hay que intentarlo y no perder la costumbre ☺️
Relato íntimo y bien tramado. La reiteración de “miradas” no se hace repetitivo, el relato lo requiere y lo soporta.
Javier!! Es la “primera” carta que comparto fuera de un momento especial. Hace unas semanas avisamos Bruja y yo de que esto sería algo más rutinario. Así que bueno… lanzándome un poco a la piscina ☺️. Gracias por escribirme.
La mirada es una cosa, pero la profundidad en ella, es otra. Profundiza.
Llegarás a entender mejor, que hace y porqué.
Es un poco de psicología. En los ojos, hay mucho más que una mirada.
Qué bonito, Elisa. Me ha gustado especialmente esa idea de que la propia naturaleza te haya obligado a bajar el ritmo y te haya dicho: «Para y mira». A veces pensamos que mirar es algo pasivo, cuando en realidad exige tiempo, atención y una cierta disposición a salir de uno mismo.
Quizá los niños nos recuerdan precisamente eso: que el mundo no está agotado, que todavía puede sorprendernos si dejamos de atravesarlo deprisa. Después crecemos, llenamos la mirada de prisa, expectativas, preocupaciones y pantallas, y acabamos viendo mucho sin detenernos realmente en casi nada.
También me ha hecho pensar en algo que cada vez me parece más valioso: mirar a otro es una forma de reconocerlo. Hay miradas que sostienen, que preguntan sin palabras, que dicen «te veo» cuando uno más lo necesita. Tal vez por eso duele tanto esa indiferencia cotidiana que describes.
Ojalá María conserve durante mucho tiempo esa curiosidad y, de paso, consiga que quienes la rodeáis recuperéis un poco de la vuestra. A veces los niños no vienen solo a aprender a mirar el mundo; también vienen a enseñarnos a mirarlo otra vez.